¿Cinco estrellas en Google y la caja sin sonar?
Quien te conoce te adora. El problema es lo que pasa después: lee las reseñas, busca dónde pedir o reservar, no lo encuentra, y las ganas se pasan.
Las reseñas convencen a quien ya te ha encontrado, pero no venden solas: si después de las estrellas no hay nada que hacer — reservar, pedir, escribir — la visita se acaba ahí. Las reseñas dan confianza; hace falta un sitio donde gastarla.
¿Te suena?
El camino se acaba ahí
Lee las reseñas, le gusta, ¿y ahora? No hay un botón para pedir ni para reservar. Tiene que coger el teléfono. Y muchas veces no lo hace.
Te conoce, pero no sabe qué vendes
Las reseñas dicen que eres bueno. No dicen qué tienes, cuánto cuesta ni si hay hoy.
Quien no llama, no vuelve
El momento en que tenía ganas ha durado treinta segundos. Mañana ya no se acuerda.
Después del elogio, un botón.
Las reseñas ya son el trabajo más difícil: la confianza la tienes. Solo falta el sitio donde esa confianza se convierte en un pedido.
Después de la reseña, un botón
Desde la ficha de Google se llega a un sitio donde se puede hacer algo ya: pedir, reservar, escribir. Un toque, no una llamada.
Las reseñas las enseñas tú
Las estrellas están también en tu web, al lado del producto o del servicio del que hablan. Quien duda lee a quien ya ha comprado.
Y llegan nuevas, solas
Al terminar el trabajo sale el recordatorio que pide la reseña. Ya no tienes que acordarte tú, ni pedirlo de viva voz.
No te lo cuento: míralo.
Un taller donde quien llega desde el móvil puede reservar ya, sin llamar.
Gas Project
Taller de coches. Quien encuentra el taller desde el móvil no tiene que llamar: reserva la revisión solo desde la web, con el campo matrícula. El sábado está cerrado online, y la agenda lo sabe. gasproject.it →
Lo que quieres saber.
¿Por qué tengo buenas reseñas y no vendo? +
¿Se pueden poner las reseñas de Google en la web? +
¿Cómo consigo más reseñas? +
¿Puedo pedir una reseña a cambio de un descuento? +
¿Cómo se llevan las reseñas negativas? +
A lo mejor el tuyo es este.
Y hay algo que las reseñas no protegen: el nombre con el que te las has ganado. Si alguien lo registra antes que tú, esas estrellas quedan pegadas a un nombre que ya no es tuyo.
Te la monto y la miras. Después decides.
Te monto el escaparate con tu nombre y te lo enseño ANTES de que pagues nada. Si no te gusta, no hay más que hablar.
O escríbeme solo el nombre de tu negocio: +34 644 332 485